La controversia más grande sigue siendo la "compresión temporal". En los libros, la Segunda Edad dura miles de años; aquÃ, todo ocurre como en una semana agitada. Para un fan, ver a Isildur (quien deberÃa ser un héroe maduro) como un grumete inseguro al mismo tiempo que Celebrimbor forja los anillos es un desaire histórico.
Sin embargo, no todo es luz de estrella. El ritmo es, para muchos, desesperante. Mientras algunas tramas avanzan con acción, otras se estancan en diálogos crÃpticos. La trama de los "Hobbits ancestrales" (Los Harfoots) es adorable, pero su desconexión con el argumento principal la hace sentir como un spin-off forzado. los anillos de poder
Además, personajes como Elrond (Robert Aramayo) y el enano Durin IV se roban el show. Su amistad es el corazón emocional de la serie, algo que sà captura la esencia de Tolkien: la lealtad por encima de la raza. La controversia más grande sigue siendo la "compresión
A diferencia de la trilogÃa de Peter Jackson, aquà no hay Hobbits (bueno, sÃ, pero inventados) ni la Comitiva del Anillo. La serie se sumerge en la Segunda Edad de la Tierra Media: la era de los Númenóreanos, la forja de los Grandes Anillos y el auge de Sauron. Sin embargo, no todo es luz de estrella
Para los puristas, la premisa es excitante. Por fin veÃamos a Celebrimbor, el herrero élfico más ambicioso, y a la reina regente MÃriel en la isla de Númenor.